¿Qué es Glaucoma?

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Es un conjunto de enfermedades del ojo que va reduciendo la visión de la persona a medida que se agrava. Afecta a 65 millones de personas en el mundo, y en casos graves produce ceguera.
 
El Glaucoma no tiene cura, pero con un diagnóstico a tiempo, un tratamiento adecuado y asumiendo medidas preventivas, se puede reducir al mínimo el deterioro de la visión de la persona.
 
El Glaucoma se origina cuando, por múltiples razones, el nervio óptico de la persona sufre daños. En la mayoría de los casos, el Glaucoma se genera por alta presión intraocular.
 
Síntomas
 
Los tipos de Glaucoma más frecuentes son asintomáticos, no presentan dolor ni ningún otro indicio para la persona más que la reducción de su visión periférica. Puede ser detectado en un examen visual de rutina, sin embargo en la primera etapa de la enfermedad los síntomas son poco evidentes.
 
Indicios de que el Glaucoma ha avanzado:
 
- Reducción progresiva de la visión periférica.
- Visualización de anillos de colores alrededor de los ojos.
- Dificultad del ojo en adaptarse a una habitación oscura.
- Necesidad frecuente de actualizar la prescripción de los lentes.
 
Población en riesgo
 
Existen factores y poblaciones de riesgo en el desarrollo de Glaucoma:
  • Personas con ascendencia africana y latina. En las más recientes investigaciones, se ha descubierto que las personas con ascendencia africana o afroamericana tienen 5 veces más probabilidades de desarrollar Glaucoma que aquellas con ascendencia caucásica. Recientemente se ha descubierto que los latinoamericanos también son una población de alto riesgo en el desarrollo de Glaucoma.
  • Personas con Diabetes.
  • Personas con hipertensión y con alta presión intraocular.
  • Factores genéticos (si alguien de la familia tiene o tuvo Glaucoma).
  • Personas mayores a los 60 años que no han tenido chequeos visuales recientes.
  • Lesiones en el ojo.
  • Ciertos tratamientos (como el uso prolongado de corticosteroides).
 
Prevención
 
Según un estudio llevado a cabo por investigadores del Jackson Laboratory en Bar Harbor (EE.UU.), para prevenir eficazmente este mal basta con tomar vitamina B3.
 
Publicado en la revista "Science", el estudio muestra que la administración de vitamina B3 previene la gran mayoría de alteraciones moleculares asociadas a la edad que tienen lugar en el nervio óptico, por lo que resulta muy efectiva en la prevención. 
 
Los autores sometieron a distintas pruebas genómicas, metabólicas y neurobiológicas a modelos animales y lo que observaron es que los niveles de una enzima que, denominada ‘nicotinamida adenina dinucleótido' (NAD), juega un papel clave en el metabolismo de las neuronas, se deterioran progresivamente con la edad.
 
Por eso, para corregir el descenso de NAD y proteger a las CGR, la mejor solución sería administrar vitamina B3, caso de la nicotinamida. Esta forma de vitamina B3 potencia la fiabilidad metabólica asociada a la edad de las CGR, manteniéndolas sanas durante mucho más tiempo.