¿Fumas? Conoce cómo afectaría tus vías gastrointestinales

  • Comparte:
Las enfermedades más frecuente en los fumadores son los trastornos gastrointestinales, entre ellos la enfermedad ulcerosa gástrica y duodenal. Múltiples efectos puede causar la nicotina en las vías gastrointestinales, desde mayor reflujo hasta alteraciones en las funciones del esófago. 
 
La nicotina suprime la liberación de insulina del páncreas, asimismo, el tabaquismo aminora la capacidad de los fármacos para disminuir la secreción ácida nocturna que, según expertos, interviene decisivamente en la formación de úlceras. 
 
Asimismo, el tabaquismo retrasa la cicatrización espontánea de las úlceras, agrava el peligro, acelera la recurrencia y la perforación de esta, lo que llevaría a una intervención quirúrgica. 
 
Otras de las complicaciones gastrointestinales que surgen por causa de la nicotina son las siguientes:
 
Hernia Hiatal: Es una afección en la cual una porción del estómago se extiende a través de una abertura al interior del tórax a través del hiato esofágico (anillo comunicante) del diafragma. La presión generada por el diafragma hace pasar a fuerza el contenido gástrico ácido al esófago.
 
- Síntomas más frecuentes: 
Molestias digestivas posteriores al consumo de comidas abundantes, pues el estómago se distiende y ocasiona presión en la hernia. 
También puede mostrar dificultad para respirar, acostarse y  flexionar la cintura hacia adelante.
 
- Recomendaciones nutricionales:
Evitar alimentos que causen acidez o reflujo, estos alimentos  son: picante, pimienta negra, alcohol, bebidas gaseosas, menta, yerbabuena, chocolate, café y té.
Consumir raciones pequeñas y frecuentes para evitar la distensión estomacal y la secreción gástrica ácida.
No consumir alimentos con mucha grasa y disminuir la cantidad de ella en la dieta.
Evitar acostarse inmediatamente después de comer.
Abstenerse de consumir alimentos antes de acostarse.
Evitar usar ropas ajustadas, en particular después de una comida.
En caso de obesidad, disminuir de peso.
Abstenerse del tabaco.
 
Gastritis Crónica: Puede ser causada por una infección en el antro pilórico por Helicobacter Pylori que origina una respuesta inflamatoria y disminuye la defensa que ofrece la mucosa; generalmente la gastritis está asociada a transgresiones dietéticas  y abuso del tabaco, dosis excesivas de aspirinas o antiinflamatorios no estoroideos.
 
- Síntomas más frecuentes: Pueden ser indefinidos o no aparecer, lo más común es indigestión, inapetencia, sensación de llenura, eructos, náuseas  y vómitos.
 
- Recomendaciones nutricionales:
Dieta calculada en base a las cantidades adecuadas de calorías y nutrientes requeridos.
De consistencia blanda.
Consumir alimentos a intervalos regulares, masticarlos de la mejor forma posible y no consumir aquellos que causen molestias.
No omitir comidas, ya que aumenta la molestia digestiva.
Evitar el consumo de alimentos estimulantes e irritantes gástricos como el picante, cebollas, ajo y pimienta negra.
No ingerir cantidades de líquidos excesivos con las comidas.
Evitar los mismos alimentos restringidos en la hernia hiatal.
 
Litiasis Vesicular: Esta afección se debe a la presencia de cálculos (piedras) dentro de la vesícula biliar y es causada por la disminución de producción de mucus (factor antinucleante), la nicotina contribuye a esta disminución, por lo que las personas que fuman serían más propensas a tener litiasis vesicular.
 
El único tratamiento es quirúrgico y consiste en extraer la vesícula biliar con los cálculos que contiene. Después de la extirpación de la vesícula la dieta puede avanzar según se tolere, pues la bilis es excretada directamente por el hígado a los intestinos, con el paso del tiempo las vías biliares terminan por formar una dilatación a manera de saco para que se retenga la bilis en una forma semejante a como lo hace la vesícula original. Se recomienda seguir una dieta baja en grasa.
 
- Alimentos que se deben restringir: 
Bebidas: Leche completa, suero de mantequilla, leche con chocolate y cremas.
Panes y cereales: Bizcochos, panes con huevo o quesos, panquecas, donas, barquillas, cotufas con grasa, ponqués o cereales naturales con agregado de grasa.
Lácteos: quesos de leche completa.
Postres: Pasteles, tortas, galletas y helados con grasa vegetal, chocolate y caramelos.
Huevos: Consumir preferiblemente 1 al día y revueltos.
Grasas: Debes evitar especialmente las compactas (mantequilla, margarina, mayonesa, mantequilla de maní, crema de leche).
Frutas: Aguacate.
Carnes: Carnes fritas o grasosas, embutidos (jamón, salchichón), caldo de gallina, costillas de cerdo, pato, paticas de cochino, chicharrón, chuletas, guisos con agregado de aceite, atún y salmón en aceite.
Sazonadores.
Verduras y tubérculos: Papas fritas, o en preparaciones con agregado de grasa (gratinadas, a la crema, a la mantequilla)
 
Flatulencias: Exceso de gases producidos por la fermentación bacteriana en el colon y también por aerofagia (deglución de aire al comer o beber). La  propensión de leguminosas secas a producir gases intestinales se ha atribuido a la presencia de carbohidratos indigeribles específicos, hay otros alimentos fermentables incluidos en una amplia lista, pero la reacción a ellos varía y es importante evaluar períodos de prueba en que se omitan los alimentos de manera individual, antes de eliminarlos definitivamente de la dieta.
 
- Posibles alimentos flatulentos o de fácil fermentación: Frijoles,  brócoli, coles en general, coliflor, lechuga, maíz (en todas sus presentaciones),pepinos, ajoporro, leguminosas (caraotas, lentejas, arvejas) y oleoginosas (maní, pistacho, merey), cebollas, guisantes, pimientos, pimentones, rábanos, cebollín, frijoles de soya, manzana verdes crudas, aguacate, melón, patilla, cochino, enlatados, encurtidos, embutidos.
 
- Otras recomendaciones para proteger la mucosa gástrica: 
 
Mantenerse sentado o semisentado durante las comidas y por lo menos 45 minutos después de comer.
Comer lentamente y masticar con la boca cerrada.
No utilizar pitillos. 
Evitar temperaturas extremas en las comidas (ni muy frío, ni muy caliente), cítricos, colorantes, cafeína, condimentos artificiales, goma de mascar, humo de cigarrillo (aún cuando el fumador sea otra persona).
 
Lic. Tatiana Cova
Nutricionista del Grupo Locatel
 
Fuente:  Mahan, K; Escott-Stump, S. Nutrición y Dietoterapia de Krause. 9° edición. 1998. Editorial McGraw-hill Interamericana Editores. México.