¿Cómo mantener unos pies perfectos?

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Pies perfectos si tenemos un cuidado especial con las uñas, las manos o el cabello ¿por qué en muchas ocasiones descuidamos nuestros pies?
 
Los pies son una de las partes del cuerpo que más sufren, no olvidemos que éstos se resienten mucho cuando hacemos ejercicio o cuando nos movemos de un lado a otro. Sin embargo, no siempre los mimamos como deberíamos ni nos preocupamos por cuidarlos. 
 
Cambia de hábitos o modifica tus rutinas después de ducharte y ten unos pies perfectos para lucir con tus sandalias ¿quieres conocer algunos tips para tener unos pies ideales?
 
Los pies son una de las partes de nuestro cuerpo que más olvidamos. La naturaleza los hizo fuertes y resistentes, sin embargo los pies se resienten y es necesario un buen cuidado para evitar los tan molestos callos, talones agrietados y ampollas.
Si nos preocupamos de nuestro cabello, de las manos y de fortalecer y mantener bonitas las uñas, ¿por qué no hacemos lo mismo con los pies?
 
Para lucir unos pies perfectos es necesario seguir algunas rutinas diarias, o al menos frecuentes. Pero así como su cuidado lleva su tiempo los pies son muy agradecidos y notaremos una mejoría rápidamente.
Tips caseros para cuidar los pies
 
El tener unos pies perfectos, libres de callos, durezas y talones agrietados no es solamente exclusivo de quienes disponen de tiempo y dinero para realizarse pedicuras frecuentes. 
 
 Puedes lucir unos pies bonitos siguiendo estos pasos:
 
  • Baño caliente de pies: Al menos una vez por semana realiza un baño de pies. Sumérgelos en agua caliente con sal marina durante al menos media hora. Este sencillo tratamiento hará que notemos los pies mucho más descansados y relajados.
  • Baño de pies con agua caliente y agua fría: Para complementar el baño anterior es bueno que cada semana o como poco cada 15 días realicemos el baño caliente durante unos minutos y seguidamente alternarlo con un baño de agua fría, esta operación se realizará durante tres o cuatro veces. 
El alternar un baño de agua caliente con agua fría mejora la circulación de los pies. Además si al agua le añadimos unas gotas de limón evitaremos su mal olor posterior.
 
  • Piedra pómez: Es un elemento indispensable para el cuidado de los pies. Esta roca volcánica de baja densidad y elevada porosidad, es fundamental para conseguir unos pies perfectos. 
  • Masajes: Masajear los pies todas las noches ayudándonos de una crema hidratante o de aceites aromáticos evita las durezas y aporta relajación. El masaje se ha de realizar con las dos manos y en movimientos circulares aportando un poco de presión sobre los pies.
Andar descalzo, hacer rotaciones de tobillos y andar de puntillas son algunos de los ejercicios que se consideran fundamentales para fortalecer los pies.
 
  • Hacer rodar una pelota bajo los pies: Este ejercicio, tan simple, es una técnica para masajear muy recomendable. Además mejora la circulación de esta zona.
  • Pies limpios y secos: Después de la ducha o el baño nos secamos bien todo el cuerpo pero para que no se produzcan hongos es muy importante que los pies se encuentren siempre bien secos. ¡No lo olvides!
  • Exfoliar los pies: Este truquito vale tanto para los pies como para el resto del cuerpo. 
En un frasco de vidrio colocamos aceite corporal y añadimos unas cuantas cucharadas de azúcar en él. Este es un exfoliante ideal para aplicarnos en forma de masaje.
 
No solamente nos hidrata los talones sino que además nos ayuda a eliminar las células muertas debido a la fricción que realiza el azúcar en la piel. Ten en cuenta que al aplicarlo es necesario agarrar el azúcar que se deposita en el fondo y un poco de aceite.
 
Con todas estas pequeñas cosas que no suponen mucho tiempo podemos lucir unos pies perfectos y libres de durezas y callosidades.