¿Sudoración excesiva? Toma nota de estos remedios caseros

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El cuerpo humano elimina toxinas a través del sudor, sin embargo cuando esta reacción corporal se vuelve especialmente excesiva puede llegar a convertirse en un verdadero problema tanto a nivel estético como social. Este fenómeno, conocido médicamente como hiperhidrosis, puede afectar a áreas corporales muy diferentes, ya sean las axilas, las manos, los pies o el rostro. 
 
Aunque muchas personas invierten una gran cantidad de recursos en productos cosméticos que sean capaces de evitar situaciones incomodas protagonizadas por el sudor, es posible prevenirlo mediante la utilización de una serie de remedios caseros bastante efectivos.
 
¿Controlar la sudoración excesiva con remedios caseros?
 
Uno de los principales remedios caseros existentes que pueden frenar un exceso de sudor se basa en la propia alimentación. De hecho, ingerir preparados como zumo de tomate o de uva nos va a ayudar a mantener estable la temperatura corporal evitando, por tanto, que se sobrecaliente y comience a sudar. 
 
Aparte de otras propiedades beneficiosas para nuestro organismo, la ingesta de alguna de estas bebidas 1 vez al día va a reducir enormemente el riesgo de sudar sin control. En un sentido muy similar, podemos recurrir a 1 vaso de leche fría durante un episodio de sudoración con el objetivo de enfriar el cuerpo.
 
La ingesta de una infusión preparada con salvia puede ser otra solución casera al problema del exceso de sudoración. Esta planta contiene vitamina B, sustancia que nos va a ayudar a reducir la capacidad de las glándulas sudoríparas para generar esta reacción corporal a las altas temperaturas. 
 
Para ello, podemos preparar una infusión con un poco de salvia en agua caliente, dejar que se enfríe y tomar 1 o 2 tazas al día.
 
Las papas suponen otro de los grandes remedios caseros a tener en cuenta para frenar la sudoración extrema. Aunque pueda parecer un método ligeramente exótico, si cortamos uno de estos tubérculos por la mitad, podremos usarlo para masajear con él la zona en la que deseemos que se detenga la sudoración.
 
Del mismo modo podemos usar una serie de exfoliantes naturales como el jugo de limón, la sal de mar, bicarbonato de sodio o la avena para frotar -1 o 2 veces a la semana- todas aquellas zonas que sean problemáticas.  
 
Fuente: DiarioFemenino.com